LA PíCARA JUSTiNA

a partir de la obra de Francisco López de Úbeda

La ineptitud de los gobernantes era la misma en el siglo XVII que en nuestro días, y también era igual el hambre y la astucia por saciarla. La pícara Justina, publicada en 1605, es una de las obras más brillantes y a su vez más olvidadas del siglo de oro. Y su actualidad sorprende y desconcierta.
Con este montaje pretendemos no sólo reivindicar una joya de nuestra literatura –protagonizada por una mujer, cosa muy poco habitual en la época- sino sobre todo echar una mirada crítica y divertida a nuestra sociedad a partir de un texto de hace cuatro siglos: la sociedad habrá avanzado mucho tecnológicamente… pero en cuestión de valores seguimos más o menos igual.

A pesar de que nos separan más de cuatrocientos años, sorprende las similitudes de nuestra actualidad con la del Siglo de Oro. En aquel entonces, la mezquindad e incompetencia de los gobernantes sumió al común de la población en una carestía que muchos suplieron con agilidad de pensamiento, manos y pies. Esa astucia singular y superviviente fue reflejada en nuestra literatura, constituyendo el género de la novela picaresca: narraciones contadas en primera o tercera persona en las que, a través de las peripecias del protagonista –un individuo de baja clase social y económica y de agudo ingenio-, contemplábamos la sociedad del momento analizada con profundidad y humor.

La literatura picaresca ha sido siempre orgullo patrio, y nunca han faltado adaptaciones de las obras cumbres. Sin embargo, La pícara Justina rara vez ha sido atendida en la medida que le corresponde. Fue obra de gran éxito en su momento, y huelga decir que entretiene y satisface a todo aquel que la lee; tal vez su moralidad díscola ha hecho que la historiografía literaria haya optado por dejarla en un segundo plano. Si a eso le sumamos que las inmoralidades son cometidas por una mujer, todo cuadra un poco más

La pícara Justina es una cima de nuestra literatura: prosa rica, argumento sorprendente, humor contagioso y observación lúcida de la realidad social y la condición humana la caracterizan. No corresponde a este proyecto disertar sobre las circunstancias que han alejado dicha maravilla de los manuales menos especializados, pero sí nos corresponde como profesionales de la cultura en general y en particular del teatro, reivindicar esta obra, no sólo por un sentimiento de justicia un tanto romántico, sino también, y sobre todo, porque estamos convencidos de que estamos construyendo gracias a él un espectáculo divertido y conmovedor.

FiCHA

Dramaturgia: Luis Felipe Blasco Vilches.

Dirección: Verónica Rodríguez.

Ayudante de dirección: Raúl Pérez

Elenco: Alicia Moruno, Nacho Gómez y Miguel López.

Diseño y realización de escenografía: Maca Márquez.

Diseño y realización de vestuario: Pablo de Miguel.

Composición musical: Jasio Velasco.

Diseño de luces y técnico: Valentín Donaire.

Diseño gráfico y Fotografía: Salvador Gil.

Producción y distribución: Gestora de Nuevos Proyectos (GNP) y Tormento compañía.



Agradecimientos a:

Centro Cívico Torreblanca,  Teatro Clásico de Sevilla,  Teatro Fundición de Sevilla,  Jose Manuel Asensio,  Eloisa Lagier,  Isa Ramirez, Amparo Marín,  Fernando Planelles,  M. Rivera,  Joaquin botellín,  Bar Hércules.